La Mamarazzi | UN DÍA EN LA GRANJA
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UN DÍA EN LA GRANJA

Atrás ha quedado el verano, nos quedan los recuerdos de las vacaciones, montones de fotos y a pesar de las ganas que teníamos de empezar las rutinas, siempre me pasa que al mirar las fotos, me entra morriña y tengo ganas de volver a tener vacaciones, volver a tener tiempo para compartir con la familia. Este año, el presupuesto no daba para viajes lejanos. El año pasado ya os conté aquí nuestro viaje a Grecia con niños. Este año no ha podido ser, el presupuesto no daba para más, así que optamos por quedarnos en casa y organizar pequeñas excursiones por la provincia para conocer pueblos y lugares desconocidos, pero cercanos. Y uno de los planes que hicimos un día, fue visitar una granja.

 

 

No es una granja que esté abierta al público. Realmente es la casa de unos amigos, que un buen día decidieron que querían vivir en el campo, sin internet, sin TV y bastante aislados. Una decisión que en los tiempos que corren, puede ser vista casi como una locura. Ciertamente, creo que  yo nunca podría hacerlo. Solamente el hecho de pensar en no tener internet una semana, ya me parece algo impensable. Pero bueno, el que caso es que ellos tomaron esta decisión, no tienen hijos y su filosofía de vida, les llevó por este camino. Y alquilaron una casa perdida en el campo, con su corral, su horno moruno, un arroyo muy cerca y ahí, crearon su hogar. Ahora son bastante autosuficientes. Se hacen su queso de sus cabras y ovejas, hornean el pan, tienen patos, gallinas, ocas…

 

 

 

Todos los días recogen los huevos de sus propias gallinas, secan hojas de palma para hacer capazos o salvamanteles (como el de la imagen de arriba), que luego venden. También son apicultores y recogen su propia miel. Esta miel es un auténtico espectáculo, sabe a miel, pero de verdad. Nada que ver con la miel que nos venden en las grandes superficies. Y así podría seguir con un montón de cosas.

Pero lo mejor de todo esto, es como los peques disfrutan en un entorno así y lo necesario que es llevarlos a que vean como es la vida en al campo. Que vean una gallina y como ponen huevos. Mi hijo alucinó con esto, con que los “huevos salen de las gallinas”. Puede parecer obvio para nosotros, pero para ellos, que los estamos criando de una manera tan “urbanita”, que han tenido poco contacto con la naturaleza, esto es todo un descubrimiento.

Comió moras, moras de verdad, “¡estas no son de gominola mami!” y lo mejor de todo, es que jugó, corrió, se ensució, bebió agua de un arroyo y en ningún momento echó de menos ni un juguete, ni un balón ni nada con lo que habitualmente juega. Que a veces en casa, parece que nos falten cosas para que estén entretenidos, cuando tienen mil juguetes. Y también comimos higos cogidos directamente del árbol. ¿Cuánto tiempo hace que no comes una fruta cogida directamente del árbol? Yo hace mucho que no lo hacía, demasiado. Y recuerdo cuando era pequeña en casa de mis padres, que había mandarinas, peras, ñísperos, almendras… nos las comíamos directamente del árbol y era lo más normal del mundo. Ahora es algo casi excepcional poder hacerlo.

 

 

 

Y esto me hace pensar que tenemos que llevar a los niños muchísimo más a jugar al campo, a estar con los animales, a ensuciarse las manos y la ropa con tierra, sin miedo, porque es muy saludable y les hace crecer, y porque así, también se termina de desarrollar su sistema autoinmune. Ahora tenemos a los niños en entornos tan asépticos, que a la mínima cogen cualquier cosa. Y que sepan, que la leche no viene del tetra brik.

 

Creo que es nuestra responsabilidad como padres, que nuestros hijos estén más tiempo en el campo y menos delante de la TV, del móvil o del ordenador. Es difícil, cuando se vive en ciudades lejos del campo, cuando nosotros somos los primeros que no predicamos con el ejemplo y estamos continuamente pegados a una pantalla, pero creo que debemos hacer un esfuerzo y no descuidar esto. Nuestros hijos nos lo agradecerán.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

12 Comments
  • Cuestión de madres
    Posted at 16:35h, 12 septiembre Responder

    Pedazo de vacaciones buenas!!! Me encanta la idea de que los niños disfruten del campo y la vida en él. Nosotros no vamos a una granja pero en la casa del pueblo desconectan un poco de la vida de la ciudad y en la casa de campo de mis tíos sí que aprenden que los huevos no vienen del supermercado

  • Monstruua
    Posted at 00:13h, 13 septiembre Responder

    Qué pasada, la verdad es que eso es un lujazo, no me extraña que los peques lo hubieran pasado tan bien!

  • carlos
    Posted at 12:08h, 13 septiembre Responder

    Pues tienes mucha razón. En un par de generaciones la desconexión entre lo urbano y lo rural ha sido completa. Lo peor es que se están perdiendo muchos conocimientos que definen la base de nuestra cultura. Bien por tus amigos, han decidido vivir de manera auténtica. Un besazo.

  • Annabel de "La nave del bebé"
    Posted at 15:13h, 13 septiembre Responder

    Ostras, que pasada dejarlo todo (sobretodo internet) para irse al campo, la tele no me costaría, pero las series y los blogs… UFFFFF Genial por eso la excursión y es verdad que las criaturas tienen que tocar más campo, bichejos y animales, que les sienta genial 🙂

  • Mamá Pingu
    Posted at 15:57h, 13 septiembre Responder

    Pues a mi me dan un poco de envidia… Me encanta el campo y aunque es cierto que la falta de tele y wifi puede resultar inquietante en un principio, se puede compensar muy bien con un buen libro. Por cierto, me has hecho imaginar un arbusto lleno de moras de gominola y se me hace la boca agua jajajaja

  • La Madre del Pollo
    Posted at 17:21h, 13 septiembre Responder

    Me encantan esas vacaciones… las de desconectar de verdad. Yo también soy de las que creo que hay que hacerlo…y hay que enseñarle a nuestros hijos que existe esa vida. Ellos ya han nacido en una época en la tecnología a venido con ellos de la mano y como bien dices se sorprenden al descubrir que hay un mundo más allá, en los entornos rurales. La verdad es que me ha encantado. Un abrazo enorme

  • Bebé Friki
    Posted at 21:50h, 13 septiembre Responder

    Una vez conocí un liño que pensaba que las naranjas eran los terabriks de los zumos y no era cpaz de reconocer la fruta. ¡Qué falta hace salir a experimentar!

  • Elcollardemacarrones (@elcollardemacar)
    Posted at 22:30h, 13 septiembre Responder

    Me encanta, y a mi marido más. Siempre nos mola ese rollo de cosas hechas por ti mismo. Pero tengo que admitir que mucho tiempo así no sé yo si aguantaría

  • lasonrisadespeinada
    Posted at 12:26h, 14 septiembre Responder

    Muy a favor de que los niños tengan el máximo contacto posible y conozcan el origen de las cosas!!!

  • Criando pulgas (@Pulguiteando)
    Posted at 13:14h, 14 septiembre Responder

    Creo que lo que más envidia me ha dado ha sido lo de comer fruta “de verdad” qué gozada y qué rico!

  • Chibimundo (@chibimundo)
    Posted at 13:43h, 14 septiembre Responder

    WOW es asombroso todo lo que cuentas y las fotos… pedazo de queso! Me encantará tener experiencias así cuando Loki crezca un poco más 😀

  • casiprimerizos
    Posted at 21:40h, 15 septiembre Responder

    Me encantan los sitios así, aunque yo creo que no podría vivir sin internet… Yo estoy a medio camino, no vivo en ciudad, pero sí cerca del bosque, al que vamos mucho, al niño le encanta… Y bueno, granjas tmb tenemos algunas cerca k de vez en cuando hacen puertas abiertas. Los críos se lo pasan en grande en un entorno natural, es un acierto asegurado!!!

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